25 dic 2020

😙💨💨 2019+1

 

Menudo final de año.

Entre trabajo y que estoy construyendo una nueva guarida no da para más la vida. Pero hay que sacar tiempo de donde no hay, que siempre queda algo que rascar.

Me hubiese gustado usar este email anunciando que la Lotería de Navidad ha sido cariñosa conmigo, pero no es el caso, la temática será el clásico repaso bloguero de fin de año que al ser una época extraña tiene cosas dignas de analizar. 

Hace ya cuatro finales de diciembre, desde el de 2016, que empecé a dar un vistazo sobre cómo habían funcionado mis blogs ese año.

En 2017 repetí recopilatorio para ver los avances y más tarde seguí la tradición en 2018. En 2019 no tenía ganas, sinceramente.

Pero este año lo voy a retomar. Hay que acabar el año con positividad.

Para variar, empezaré por las conclusiones:
Este año he dedicado más tiempo a los proyectos que realmente me gustan en vez de a los que creía que podían monetizar más, como hice erróneamente en años previos. 

Al final dedicarme a sembrar en lo que realmente me gusta hace que luego la cosecha de resultados sea mejor. No es una frase llena de romanticismo sino que en la práctica ha resultado ser así.

Dicho esto, aquí está la justificación empírica: