6 oct 2020

Here i go again! 🎸

 

Avanzamos hacia el final de 2020 como si el 1 de enero fuese a marcar un nuevo párrafo en esta historia que vivimos.

No sé si será consecuencia de haber nacido y vivido en los 80, pero con todo lo que ha pasado en 2020, que te avisa de que hoy estás y mañana no, es imposible olvidar cuando todo era normal, cuando la vida era un cúmulo de preocupaciones que ahora parecen nimiedades.

Siento nostalgia. Será que me hago viejo y que cada vez soy más consciente de que estoy viviendo una vida finita en un mundo que es infinito.

Hace unos días entrevistaban a un maestro en la radio y dijo una frase que se me quedó marcada: "Cuanto más sabe uno, más consciente es de lo que le falta por saber".  

Me hizo pensar: "¿Hubiese sido mejor pretender vivir en la ignorancia? ¿No intentar tener aspiraciones? ¿Quedarse en las cosas más básicas y sencillas?"

Quizás esta nostalgia me hace prestar más atención a una serie de estímulos que antes igual existían, pero los pasaba por alto. 

Echo de menos el momento de empezar el colegio tras un verano que parecía durar 7 meses, las esquinas rectas de los libros nuevos, el olor de los plastidecor, el bajar a jugar a la calle después de ver Bola de Dragón... 

Para cerrar este episodio nostálgico, esto que digo me lleva a dos párrafos (o estrofas más bien) de Urbanología, canción de Nach que recomiendo escuchar al menos 57 veces en la vida: