1.- En cuanto a la basura orgánica, solo decir que ha sido escasa, lo cual es indicativo de que lo que preparo, me lo como. No tiro nada, si acaso alguna corteza y poco más.
2.- De cartón lo único que he producido ha sido algún que otro envoltorio, que creo que los fabricantes de productos se podrían ahorrar, ya que su mayor función es la de presentar el producto.
3.- Aquí viene lo que me ha sorprendido: los envases. Yo solo he producido en 3 días la tercera parte de una bolsa. La mayoría eran envases necesarios, como los de yogures, latas, tetra briks, etc.
Esto da que pensar, porque aunque yo produzca mucho plástico, lo reciclo. Pero... ¿y quién no lo recicla? ¿Cuánta energía se usa en su fabricación? ¿cuántos recursos se emplean para que al final terminen en un vertedero? Hasta ahora las excusas más comunes que he oído para no reciclar son: "A mi no me dan nada" "¿para qué? si porque yo lo haga no se arregla nada" "paso de enriquecer al dueño de la empresa de reciclaje" etc etc
Esa no debería ser la actitud. Si queremos cambiar el mundo hay que hacer algo individualmente. Una profesora dijo un día una frase que me encantó "Piensa global, y actúa local". Para finalizar os remito a mi otro blog para un nuevo caso urgente de animal que necesita hogar.
¡Un saludo!